Consejos prácticos. Pertrechos y Cuidados
LAS GUÍAS AL USO Y FOLLETOS DE TODA CONDICIÓN ACOSTUMBRAN A
RECOGER CONSEJOS Y SUGERENCIAS PARA HACER EL CAMINO: SUELEN DARLOS PARA DISTINTAS
ÉPOCAS DEL AÑO, INCLUYENDO INSTRUCCIONES PARTICULARES PARA "LOS
DE LAS BICICLETAS" Y AÚN PARA LOS QUE VAN A CABALLO. EN SUMA, QUE CONSEJOS,
DE ORDINARIO SABIOS Y EXPERIMENTADOS, NO FALTAN.
Mas siendo esta guía especial para las personas con discapacidad,
podría optarse por una descripción minuciosa de las peculiaridades
y, en su consecuencia, de las necesidades propias de cada tipo de discapacidad;
pero, bien pensado, suele suceder que acaba resultando tan farragoso como inútil.
Creo que es preferible conocer las sugerencias que suelen hacerse para el peregrino
en general, con alguna inevitable referencia a las personas con discapacidad,
pero nada más.
Consejos prácticos para personas con distintas discapacidades que pudieran
abordar el recorrido santiaguero:
• Un peregrino con discapacidad físicas
debe previamente estar en un tono físico conveniente, que le permita
mantener un ritmo adecuado diario en el discurrir de kilómetros
y kilómetros que deberá transitar. Es recomendable que lleve
repuestos para la silla de ruedas, tacos para las muletas, guantes, y
algún tipo de crema o producto tópico para aminorar las
ampollas. El peso de la mochila será acorde al nivel que puede
soportar, teniendo en cuenta los tramos hacia arriba que deben superarse.
Otra sugerencia sería contar con algún tipo de coche de
apoyo y realizar el camino acompañado de alguien que en los tramos
más complicados nos sirva de apoyo y sostén.
•
Las personas con discapacidad psíquica deberían peregrinar
acompañados de personas que conozcan su discapacidad concreta para
ayudarles de la manera más específica posible si llegara
el caso. Aparte de esto, deben tenerse en cuenta las consideraciones generales
que en toda caminata y ausencia larga son necesarias.
• Las personas con discapacidad auditiva tienen que extremar la precaución
a la hora de cruzar carreteras, lo cual debe hacerse en numerosas ocasiones
a lo largo de toda la ruta compostelana.
Respecto a las personas con discapacidad visual aconsejamos que caminen acompañados
siempre, debido a los cruces, desvíos, irregularidades del terreno y
cualquier otro aspecto que sea relevante y que una discapacidad visual hiciera
mas complicado.
PREPARAR EL CAMINO
Antes de emprender la marcha: pertrechos y cuidados.
Con
un fondo de ánimo siempre jocundo, conviene preparar el espíritu:
adquirir algún conocimiento de lo que es el Camino de Santiago
– lo que aparece en esta guía puede ser suficiente -, sin
echar en olvido que, aún llevando coche de apoyo, hacer el Camino
del Señor Santiago, inclusive en el tercer milenio, sigue siendo
una aventura; como mínimo, las sorpresas son inevitables y entre
éstas abundan más las desagradables que las gratas, aunque
éstas, a su vez, superen con mucho en intensidad a las primeras.
ÉPOCA PREFERIBLE PARA REALIZAR EL PEREGRINAJE
Primero debe decidir el año, puesto que puede realizar la peregrinación
en un Año Santo (En esta guía se indican cuáles son).
Después, la estación: tres de cada cuatro peregrinos eligen
el verano para marchar a Santiago. Las vacaciones y el buen tiempo son
las razones de este movimiento veraniego. La mejor época para ir
a Santiago es la primavera, mayo o junio, cuando comienza a hacer buen
tiempo y no hay gran masificación en los refugios del Camino. Septiembre
es también un buen mes. Eso sí; no está asegurado
el buen tiempo como en verano. De octubre a abril marchan sólo
el 4% de los peregrinos, debido al frío, la lluvia, el barro e
incluso la nieve.
En verano, hay que tener en cuenta que la mayoría de los peregrinos
comienzan a principios de mes en Roncesvalles. Es lo que se conoce como
"la ola" del Camino, que vendría a ser los atascos de
la operación salida de tráfico en hora punta. La primera
ola comienza el fin de semana más cercano al 1 de julio en Roncesvalles
y acaba a fin de mes en Santiago. La segunda ola, peor si cabe, comienza
hacia el uno de agosto y llega a Santiago entre el 25 y el 30. En estas
olas, en cuestión de tres días puede haber más de
dos mil peregrinos, por lo que los refugios quedan completamente saturados.
Si se va a comenzar en Roncesvalles por esas fechas, es recomendable,
como en la operación salida de tráfico, escalonar la peregrinación
e intentar comenzar antes o después de esos días complicados.
Se está haciendo frecuente la costumbre de hacer pequeños
tramos sueltos, acomodándolos a las circunstancias de tiempo y
capacidad de los romeros, práctica que se aconseja de nuevo especial
a las personas con discapacidad.
En cualquier circunstancia, resulta desaconsejable para una persona con
discapacidad iniciar la peregrinación en invierno o en época
lluviosa, como la primavera, en que las dificultades con las que puedan
toparse son siempre mayores, por lo que el tema de la impedimenta lo recogemos
pensando más bien en los meses veraniegos.
TIEMPO NECESARIO
Muchos peregrinos, ante la imposibilidad de tener más de 30 días
seguidos de vacaciones, empiezan en Semana Santa y lo concluyen en verano.
ALOJAMIENTOS ESPECÍFICOS
La proliferación de hospitales y albergues a lo largo de la calzada
santiaguista está desdibujando las primeras y sabias ordenanzas
del mundo jacobeo, bajo las que se han venido rigiendo los primeros lugares
de acogida en el camino francés. No obstante, en líneas
generales, siguen siendo válidas las siguientes normas de uso:
- En principio, una parte de ellos son gratuitos (y si no, ya te lo harán
saber. El precio suele oscilar entre tres y seis euros). Los gratuitos
se mantienen solo con la buena voluntad de quienes los utilizan.
-
Los peregrinos con limitaciones físicas o a pie tienen prioridad,
a continuación los que van a caballo y, por último, los
que circulan en bicicleta.
- No deben tenerse demasiadas exigencias y se deben respetar escrupulosamente
los horarios. En los albergues no se admiten reservas. El peregrino madruga
y por ello hay que guardar el sueño de los demás, abreviando
las tertulias del final de la jornada.
- En varios idiomas, se suele recordar la necesidad de dejar limpios los
aseos; cuestión ésta que preocupa mucho a los hospitaleros
y a los que vienen detrás.
- Debe hacerse el esfuerzo necesario para que la estancia de los demás,
que están cansados y han de madrugar, sea lo más pacífica
posible, y colaborar con las costumbres del hogar que nos acoge, por muy
ínfimo que sea el servicio que ofrece, pues son excepcionales los
albergues, como el de San Juan de Ortega, en el que, por sus dimensiones,
se llega a contar con una habitación para quienes roncan.
Y para finalizar, advertir que no se quiebra el espíritu de la
peregrinación porque algún día se dé uno el
gusto de alojarse en un establecimiento hotelero en toda regla y hacer
un alto en el camino para descansar un día completo y aprovecharle
para visitar monumentos, cosa que no es fácil, aunque parezca lo
contrario, cuando se está haciendo el Camino.
ENTRENAR
Una cosa que sí que hay que hacer es entrenarse, cuanto más
tiempo mejor (supongo que nadie se acabará pasando, como les ocurrió
a nuestros piragüistas en la última Olimpiada). Los de las
sillas de ruedas, no precisamente en el pavimento más liso, ya
que el Camino, visto lo desaconsejable del uso del arcén de las
carreteras, suele discurrir por sendas no muy apropiadas.
MIDA SUS FUERZAS
Así como hay consejos prácticos para recorrer el camino
en bicicleta (advertencias sobre la previa preparación física,
mecánica y técnica), para los que vayan en silla de ruedas
es en extremo problemático darlas con carácter general,
aunque siempre, tanto para éstos como para las otras personas con
discapacidad, el ir ligeros de equipaje sigue siendo válido. En
atención a las dificultades de los tramos que se recorran, fuerza
y medios complementarios con que se cuente, habrá que atenerse
a las circunstancias personales y a las instrucciones que en cada ocasión
se faciliten por las personas responsables de la peregrinación,
y si se cuenta, como será lo más frecuente, con vehículo
de apoyo y organización, estar a lo que ésta aconseje.
DISEÑE SU PROPIO ITINERARIO
El dicho dice que el Camino de Santiago empieza en casa de cada uno, y
es así, pero normalmente no hay refugios desde nuestra casa a Santiago.
Esta Guía debe ser un instrumento útil antes, durante y
después del viaje. Antes de partir, la lectura reposada en su casa,
le permitirá organizar su viaje en función de sus preferencias
y del tiempo libre del que disponga. Puede acercarse al Camino Francés
donde le plazca y hasta trazar las etapas según sus posibilidades.
Durante el tiempo que dure la peregrinación, le servirá
como guía con la que estructurar sus jornadas, seleccionar las
visitas a monumentos, museos o lugares de interés y buscar un lugar
de alojamiento. Cuando vuelva a casa, junto con las fotografías
y recuerdos, este libro le servirá para revivir los intensos momentos
vividos en lo que algunos consideran un lujo: viajar como un peregrino
medieval en pleno siglo XXI.
PUNTO DE PARTIDA
Ya hemos dicho por qué seguimos el camino francés por antonomasia.
Ahora es conveniente no alejarse del mismo, dado que su infraestructura
es muy superior a la de los otros senderos más o menos jacobeos.
Hoy no saldrán a despedirnos, como en la Edad Media, la Iglesia
y el pueblo entonando el salmo (ni precisaremos hacer testamento), pero
sí pueden hacerlo algunos amigos. No parta a escondidas ni vaya
a solas; esto último – amén de otras cosas –
ya lo recomendaba Alfonso X el Sabio en Las Partidas; en su Ley Segunda
preceptuaba, contestando a la pregunta, "En que guisa debe ser fecha
la romería et el pelegrinaje", "con grant devoción
et con mansedumbre, diciendo et guardándose de facer mal, et non
andando faciendo mercadurias nin arloterias por el camino, et deben siempre
albergar temprano, quando pudieren; et otrosi ir acompañados..."
El Camino de Santiago no es precisamente una diversión para el
cuerpo sino para el espíritu, pero como se hace andando hay que
preparar ambos, cuerpo y psique.
PRIMERAS ETAPAS
Conviene programar al principio distancias cortas. La peregrinación
a pie está al alcance de todo el mundo, pero se deben tener en cuenta
las posibilidades de cada uno. La media diaria a pie oscila entre los 20
y 35 km y en bicicleta de montaña entre 60 y 100, teniendo en cuenta
en la planificación de las etapas las distancias entre refugios.
Las
etapas que reseñamos son las que habitualmente siguen otras guías;
pero considerando de una parte que las etapas habituales no presentan en
su conjunto un recorrido homogéneo en cuanto a condiciones de accesibilidad
y, de otra, que a una persona con movilidad reducida le puede resultar excesivo
un ritmo de 25-30 Km. diarios, las hemos dividido en tramos
y éstos a su vez en subtramos, de menor recorrido. Teniendo
en cuenta la longitud de los tramos descritos, así como la valoración
de accesibilidad que se hace de cada uno de ellos, será decisión
personal del peregrino la distancia diaria a recorrer.
De salida, se debe prestar una atención primordialísima al
calzado ya que aunque se anda con la cabeza, con un esfuerzo de voluntad,
en los pies conviene llevar botas (jamás estrenarlas al salir; las
ampollas y rozaduras son, con gran diferencia, lo que más entorpece,
incomoda y hasta llega a hacer abandonar a no pocos peregrinos. Deben calzarse
botas domadas que abracen el tobillo (sujetan el pie y alejan los temidos
esguinces), del mejor material transpirable. Las de trecking gozan de buena
fama entre los peregrinos. Sin olvidar que al finalizar cualquier etapa,
lo primero de todo que hacen es descalzarse, por lo que resulta indispensable
llevar unas sandalias, zapatillas o chancletas para descansar los pies.
La mochila: Hay un consejo radical en el mundo de la peregrinación:
llevar en la mochila el menor peso posible. Resulta en extremo significativo
que todos los viejos y reincidentes peregrinos hayan hecho su piadoso viaje
cada vez con menos peso.
Hoy en día se recomienda no llevar más del 10% del peso del
porteador. Los más experimentados se conforman con decir: toda mochila
que pese más de siete kilos; malo.
La antigua y venerable canción de los experimentados peregrinos franceses,
La Chanson moult profitable, ya advertía:
Vous que halles á Saint-Jacques
Au moins en temps d´eté
Ne prenez point grand charge
Aller sur le léger
Car de peu l´on se fasche
Je parle á gens de pied.
(Usted que va a Santiago, por lo menos en el verano, no cargue gran cosa,
vaya ligero de equipaje, ya que uno se cansa con poco. Hablo a las personas
que van a pie.)
También es cierto que hay alguna diferencia en los pertrechos dependiendo
de que la romería se haga en verano o en invierno; en esta última
estación hay que inclinarse por la lana en los calcetines, las camisetas
y camisas más gruesas; las de franela son ideales. Y así como
el jersey que se aconseja para el verano no debe ser grueso, para el invierno
es lo contrario. Los pantalones más socorridos en la época
fría son los de pana y la lana para el gorro y guantes. El saco de
dormir debe ser el adecuado para ambientes fríos, ya que la calefacción
no es precisamente lo que más abundan en los albergues y algunos
de estos cierran durante los meses de octubre a abril, lo que puede obligar
a pernoctar en sitios poco acogedores, con el agravante de que las noches,
dada la elevada altitud por las tierras por las que discurre la vía
francígena, suelen ser frías.
Una de las tentaciones que hay que vencer es la de llevar libros. La guía
del camino y una libreta para anotaciones es suficiente. El jacobita no
suele tener tiempo para leer aunque se lo proponga.
La mochila conviene que sea de las llamadas "anatómicas" que se sujetan
al pecho y cintura. Y si quiere que resulte útil de verdad, ponga
lo más pesado junto a la espalda y haga el esfuerzo de poner orden
dentro de sus compartimentos, colocando las cosas siempre en el mismo lugar.
Entre las cosas que hay que llevar, y por orden de importancia, sobresale
el saco de dormir, ligero y que se pueda abrir del todo, y la esterilla
en que acostarse cuando no hay colchonetas, así como un chubasquero
de los de capa grande que pueda cubrir también la mochila.
Un pequeño botiquín debe contener: además de aguja
con un hilo de algodón (ya veremos para qué), un desinfectante
a base de yodo o cromo, un antidiarreico, tiritas, tijera pequeña,
alguna crema, para lo que sea (sol, grietas, pies), una cinta de esparadrapo
de tela marrón de cinco centímetros de anchura (este ancho
sirve para muchas cosas) y media docena de imperdibles grandes, muy convenientes,
entre otros usos, para sujetar la ropa que se tiende a secar.
Hay que disponer de sitio para la ropa que no se lleva encima: dos mudas
completas de algodón (las mujeres lo que quieran, pues al final es
siempre lo que hacen), un jersey y un pantalón, junto con tres pares
de calcetines, siendo preferibles los de algodón.
Para andar, pantalón corto o largo que debe ser ancho para poder
quitárselo sin necesidad de hacer lo mismo con las botas, aunque
también se recomiendan los llamados "desmontables". Camisa fuerte,
y el tiempo aconsejará el resto. Debe tenerse en cuenta que se inicia
la etapa, de ordinario al amanecer, con una determinada ropa y que ésta
se aligera al mediodía.
En la cabeza es necesario tocarse con un sombrero, cada uno a su gusto,
lona o paja.
Relacionado con la higiene, conviene llevar un paquetito de pañuelos
de papel, papel higiénico (no es necesario llevar el rollo completo),
toalla pequeña, cepillo de dientes y pasta; una pastilla de jabón
de las que sirven para lavar y lavarse (esas que tienen un saurio son más
adecuadas). Y si no se piensa dejar la barba, cuchilla y crema. De todos
modos, si quiere hacer el Camino lo más próximo al peregrino
medieval, puede prescindir de todos los afeites que hemos incluido en este
apartado, aunque también puede que le sea difícil encontrar
compañía para el viaje.
Adminículos muy necesarios, y por su orden, son: el dinero – ya lo
recordaba el "Liber Peregrinationis" cuando advertía que los peregrinos
se deben preocupar de proveer los gastos de viaje -; también resultan
útiles las tarjetas de crédito, cartilla del seguro de enfermedad,
navaja (basta con una sencilla), una cucharilla, un abrelatas, un vaso metálico
y una linterna cuanto más pequeña mejor.
Hay
otros objetos que, salvo casos de ir uno solo, deben compartirse, como son
la cantimplora (el agua nunca suele andar lejos, pero por si acaso se puede
llevar una pequeña botella de plástico) y la máquina
de fotos, siendo la mejor la más pequeña. Ahora se ha convertido
en necesario el teléfono móvil con su cargador.
Finalmente, una cosa que va a llamar la atención: tapones para los
oídos (no se sabe muy bien porqué, pero personas que nunca
han roncado, lo hacen en los albergues), y no se preocupe: si no los lleva,
los adquirirá; los venden en todas las farmacias del Camino de Santiago.
Puestos a andar, a los pies hay que cuidarlos como a las niñas de
los ojos: lavarlos todos los días y a toda costa, dejando bien seca
la comisura entre los dedos; utilizar saltratos en crema o sales diluidas
en agua si es posible, vaselina entre los dedos y muda cotidiana de calcetines.
Cuando
se note una incomodidad en el pie, algo que roza, o lo que sea, hay que
parar inmediatamente para intentar poner remedio (volver a colocarse bien
el calcetín puede ser uno de ellos). No obstante, si las temidas
ampollas llegan a producirse, existe un remedio de uso muy común
entre los peregrinos: se desinfecta una aguja de coser (quemarla y desinfectante)
y se le enhebra un trozo pequeño de hilo blanco de algodón.
Se atraviesa la ampolla y se deja el hilo dentro, cortándolo por
los dos extremos, como dos centímetros a cada lado (que sirven de
drenaje). Poner encima una tirita.
Junto con la vieira, el bordón del peregrino (la vara) es uno de
los detalles que da más imagen a los romeros. Hay quienes no se aciertan
a caminar sin él y otros que prescinden de este apoyo; aunque llegan
ocasiones, como las bajadas, las subidas y los perros ("el mejor amigo
del hombre, pero el peor enemigo de los peregrinos, sin olvidar algunos
mesoneros"), en que todos se acuerdan de él y de Pablito el de
Azqueta.
DOCUMENTACIÓN PREVIA
En nuestro equipaje también debemos incluir alguna documentación
que podrá sernos necesaria o de utilidad como es, el D.N.I, la tarjeta
sanitaria, el certificado de minusvalía y la tarjeta bancaria.
ENFERMEDADES EN EL CAMINO
Evidentemente afrontar el reto caminando o en bicicleta es positivo para
cuerpo y espíritu pero es conveniente evitar contratiempos durante
la marcha que mermen la salud del peregrino. Para ello, es importante tener
en cuenta algunas recomendaciones.
Antes de comenzar, para acostumbrarse al esfuerzo, es conveniente dedicar
unas semanas a "entrenar" realizando recorridos a pie o bicicleta,
sobre todo si la persona tiene hábitos sedentarios en la vida diaria.
Al principio las distancias serán cortas, incrementándolas
progresivamente.
Es
muy recomendable que el peregrino se realice un sencillo reconocimiento
médico para ponerse en marcha con la certeza de que su cuerpo
no fallará, y que el ejercicio no será perjudicial a corto
o medio plazo.
Previo a comenzar la marcha debe tenerse previsto el contenido de la mochila
y las etapas a recorrer cada día.
La mochila será
lo mas ligera posible ya que al ir recorriendo kilómetros el peso
se nota en las piernas, además debe tenerse en cuenta la edad y condición
física del caminante. A modo de orientación se incluye la
siguiente tabla:
Caminando
Edad / Cargas
10 años / 3 kg
11 años / 4 kg
12 años / 5 kg
13 años / 6-7 kg
14 años / 7-8 kg
15 años / 10 kg
Adultos / 15-20 kg
En bicicleta
Edad / Cargas
10 años / 3 kg
11 años / 4 kg
12 años / 6 kg
13 años / 7-8 kg
14 años / 8-9 kg
15 años / 10-12 kg
Adultos / >12 kg
Además de la tarjeta de la seguridad social es aconsejable
incluir en el equipaje un pequeño botiquín que contenga:
- Vendas, gasas y esparadrapo.
- Antisépticos y desinfectantes para las ampollas.
- Micóticos para los hongos.
- Antinflamatorios
Al planificar las etapas a realizar cada día también
tendremos en cuenta la edad del caminante, su condición física
y el medio a utilizar para la realización del camino: andando o
en bicicleta. Como norma general cada etapa diaria a pie oscilará
entre 20 y 25 Kms. y en bicicleta unos 70 Kms. En función de la
edad:
Caminando
Edad / Dist. Diaria
10 años / 8 km
11 años / 10 km
12-13 años / 11-12 km
14-15 años / 13-15 km
Adultos / 15-20 km
En bicicleta
Edad / Dist. Diaria
10 años / 15 km
11 años / 16 km
12-13 años / 14-20 km
14-15 años / 20-40 km
Adultos / 40-70 km
Es importante realizar descansos durante las etapas. Estas pausas
pueden realizarse cada hora pero variará en función de la
edad y el cansancio de los peregrinos. Durante estas paradas es aconsejable:
- Durante el verano buscar un lugar a la sombra.
- Aflojar el calzado y poner los pies en alto.
- Puede aprovecharse para beber y comer algo.
- las paradas no han de ser prolongadas.
- Las pausas en la bicicleta se realizaran fuera de cualquier carretera
o arcén.
- Las paradas en la bicicleta serán poco frecuentes y de corta
duración.
- Si la etapa del día esta dividida en dos sesiones realizaremos
una gran parada para comer y recuperar fuerzas
Además es importante cuidar la alimentación. Seguir
unos consejos básicos ayudará a prevenir algunos problemas:
- No realices comidas copiosas ni previamente ni durante
la marcha. La comida fuerte debes realizarla una vez finalizada la etapa.
- Ingiere durante la marcha alimentos ricos en azúcar como caramelos,
chocolate, frutas y frutos secos, estos dos elementos nos aportarán,
además, vitaminas.
- Los alimentos ricos en grasas son importantes pero deben tomarse repetidas
veces y en pequeñas cantidades. Estas grasas se encuentran en mantequillas,
embutidos, etc.
- Los huevos, carnes y pescados, alimentos ricos en proteínas deben
tomarse una vez finalizada la etapa, durante el esfuerzo no es necesario.
- Ten mucho cuidado con el agua que bebes durante la marcha. Asegurate
que esta es potable, una afección gástrica puede impedir
que consigas tu objetivo.
Algunas medidas preventivas que podemos utilizar para evitar
que se produzcan "lesiones" típicas del peregrino:
- Prevención de ampollas y
rozaduras. Para prevenirlo deben seleccionarse y utilizarse del calzado
y los calcetines de forma adecuada. Es recomendable utilizar dos pares
de calcetines, unos finos de hilo y sobre estos otros de algodón.
Además, al ponerlos habrá que cuidar que no exista ningún
tipo de arruga que al rozar con la piel provocaría la ampolla.
El calzado debe sujetar bien el tobillo, además será flexible,
impermeable, transpirable, sujetar bien el talón, no apretar los
dedos y una suela rugosa que evite resbalones. Además, las botas
a utilizar deben estar "domadas", nunca debe estrenarse el calzado al
empezar el camino, mas bien, será mejor estrenarlo cuando empezamos
a "entrenar".
- Prevención de agujetas y molestias musculares.
Además del entrenamiento previo, la preparación de las etapas
y no escatimar en paradas, mantener un ritmo cómodo durante toda
la etapa, evitando cambios bruscos de ritmo ayudaran a evitar estos problemas.
- Exposición a temperaturas extremas. Primavera y otoño
son las mejores épocas para realizar el camino, en invierno y verano
las temperaturas son extremas. Para afrontar estas temperaturas, el caminante
deberá elegir ropa adecuada: pantalones, camisa, abrigo, guantes,
chubasquero, gorro o visera, etc.
Cuando una persona sufre "agotamiento por calor", se la colocará en
lugar fresco dándole de beber líquido abundante (en un litro de
agua, disolver media cucharada de bicarbonato y una de sal).
En cualquier caso, en los albergues de peregrinos y en los pueblos que transita
el Camino de Santiago existen botiquines y atención médica para
facilitar que el peregrino consiga su objetivo: llegar a Santiago de Compostela.
SEÑALIZACIÓN
Durante el camino encontraremos frecuentemente indicadores o señales
metálicas, de cerámica y pintura. Estas señales son:
La estrella-concha: de color amarillo sobre fondo azul, de cerámica o
metal situada en paredes o mojones.
El icono de un caminante, ordinariamente, en paneles metálicos.
Las flechas amarillas pintadas en paredes, en el suelo, sobre el asfalto, en
el tronco de los árboles, sobre piedras…
PRESENTACIÓN:
- Fundación ONCE y Grupo Fundosa
- CERMI
- Ibermutuamur
UN CAMINO PARA TODOS:
- Cronología Xacobea
- El Apostol Santiago en España
- Reivindicación del Camino de Santiago como
antigua senda de las personas con discapacidad
- Ciegos juglares, animadores del Camino
- Aventura y picaresca en el Camino
- Del jubileo compostelano, la credencial del
peregrino y "La Compostela"
- El por qué del itinerario elegido
- Consejos prácticos
- Normativa sobre accesibilidad
- Bibliografía Xacobea básica
- Agradecimientos
NAVARRA:
- Presentación
- Guía para la reflexión 'Aquí
empieza el camino de las estrellas'
Itinerario en tierras de Navarra
Etapa 1: Roncesvalles - Larrasoaña
Tramo 1: Roncesvalles-Alto
de Mezquiritz
Tramo 2: Alto
de Mezquiritz-Puerto del Erro
Tramo 3: Puerto
del Erro-Larrasoaña
Etapa 2: Larrasoaña - Cizur
Tramo 1: Larrasoaña-Zabaldica
Tramo 2: Zabaldica-Villava
Tramo 3: Villava-Cizur
Menor
Etapa 3: Cizur - Puente La Reina
Tramo 1: Cizur-Alto
del Perdón
Tramo 2: Alto
del Perdón-Muruzabal
Tramo 3: Muruzabal-Puente
La Reina
Etapa 4: Puente La Reina - Estella
Tramo 1: Puente
La Reina-Lorca
Tramo 2: Lorca-Estella
Etapa 5: Estella - Los Arcos
Tramo 1: Estella-Azqueta
Tramo 2: Azqueta-Los
Arcos
Etapa 6: Los Arcos - Viana
Tramo 1: Los
Arcos-Torres del Río
Tramo 2: Torres
del Río-Viana
LA RIOJA:
- Presentación
- Guía para la reflexión 'De Logroño
a Grañón'
Itinerario en tierras de La Rioja
Etapa 7: Viana - Navarrete
Tramo 1: Viana-Logroño
Tramo 2: Logroño-Navarrete
Etapa 8: Navarrete - Azofra
Tramo 1: Navarrete-Azofra
Etapa 9: Azofra - Grañón
Tramo 1: Azofra-Sto.
Domingo de la Calzada
Tramo 2: Sto.
Domingo de la Calzada-Grañón
CASTILLA Y LEÓN:
- Presentación
BURGOS
- Guía para la reflexión 'En
tierras de Burgos'
- 'El recorrido y la mirada'
Itinerario en tierras de Burgos
Etapa 10: Grañón - Belorado
Tramo 1: Grañón-Castildelgado
Tramo 2: Castildelgado-Belorado
Etapa 11: Belorado - San Juan de Ortega
Tramo 1: Belorado-Espinosa
del Camino
Tramo 2: Espinosa
del Camino-San Juan de Ortega
Etapa 12: San Juan de Ortega - Burgos
Tramo 1: San
Juan de Ortega-Ibeas de Juarros
Tramo 2: Ibeas
de Juarros-Burgos
Etapa 13: Burgos - Hontanas
Tramo 1: Burgos-Rabé
de las Calzadas
Tramo 2: Rabé
de las Calzadas-Hontanas
Etapa 14: Hontanas - Itero de la Vega
Tramo 1: Hontanas-Castrojeriz
Tramo 2: Castrojeriz-Itero
de la Vega
PALENCIA
- Guía para la reflexión 'Palencia
entre dos ríos'
Itinerario en tierras de Palencia
Etapa 15: Itero de la Vega - Carrión de
los Condes
Tramo 1: Itero
de la Vega-Frómista
Tramo 2: Frómista-Villarmentero
de Campos
Tramo 3: Villarmentero
de Campos-Carrión de los Condes
Etapa 16: Carrión de los Condes - Sahagún
Tramo 1: Carrión
de los Condes-Calzadilla de la Cueza
Tramo 2: Calzadilla
de la Cueza-Terradillos de los Templarios
Tramo 3: Terradillos
de los Templarios-Sahagún
LEÓN
- Guía para la reflexión 'En tierras
de León'
- 'El Camino de Santiago en viejas tierras de
León'
Itinerario en tierras de León
Etapa 17: Sahagún - El Burgo Ranero
Tramo 1: Sahagún-El
Burgo Ranero
Etapa 18: El Burgo Ranero - Mansilla de las Mulas
Tramo 1: El
Burgo Ranero-Reliegos
Tramo 2: Reliegos-Mansilla
de las Mulas
Etapa 19: Mansilla de las Mulas - León
Tramo 1: Mansilla
de las Mulas-Arcahueja
Tramo 2: Arcahueja-León
Etapa 20: León - Villadangos del Páramo
Tramo 1: León-Valverde
de la Virgen
Tramo 2: Valverde
de la Virgen-Villadangos
Etapa 21: Villadangos del Páramo - Astorga
Tramo 1: Villadangos-Hospital
de Órbigo
Tramo 2: Hospital
de Órbigo-San Justo de la Vega
Tramo 3: San
Justo de la Vega-Astorga
Etapa 22: Astorga - Rabanal del Camino
Tramo 1: Astorga-Santa
Catalina de Somoza
Tramo 2: Sta.
Catalina de Somoza-Rabanal del Camino
Etapa 23: Rabanal del Camino - Ponferrada
Tramo 1: Rabanal
del Camino-El Acebo
Tramo 2: El
Acebo-Campo
Tramo 3: Campo-Ponferrada
Etapa 24: Ponferrada - Villafranca del Bierzo
Tramo 1: Ponferrada-Camponaraya
Tramo 2: Camponaraya-Pieros
Tramo 3: Pieros-Villafranca
del Bierzo
Etapa 25: Villafranca del Bierzo - O'Cebreiro
Tramo 1: Villafranca
del Bierzo-La Portela de Valcarce
Tramo 2: La
Portela-Ruitelán
Tramo 3: Ruitelán-O´Cebreiro
GALICIA:
- Presentación
- Guía para la reflexión 'De O'Cebreiro
a Sarria'
Itinerario en tierras de Galicia
Etapa 26: O'Cebreiro - Aguiada
Tramo 1: O´Cebreiro-Viduedo
Tramo 2: Viduedo-San
Xil
Tramo 3: San
Xil-Aguiada
Etapa 27: Aguiada - Toxibó
Tramo 1: Aguiada-Barbadelo
Tramo 2: Barbadelo-Mirallos
Tramo 3: Mirallos-Toxibó
Etapa 28: Toxibó - Campanilla
Tramo 1: Toxibó-Ligonde
Tramo 2: Ligonde-Palas
do Rei
Tramo 3: Palas
do Rei-Campanilla
Etapa 29: Campanilla - Calzada
Tramo 1: Campanilla-Castañeda
Tramo 2: Castañeda-Calzada
Etapa 30: Calzada - Santiago de Compostela
Tramo 1: Calzada-Arca
Tramo 2: Arca-Santiago
de Compostela
RESUMEN DE ETAPAS:
- Resumen de Etapas
CARACTERÍSTICAS DE ACCESIBILIDAD EN EDIFICIOS:
- Navarra
- La Rioja
Castilla y León
- Burgos
- Palencia
- León
- Galicia