Cómos: Errores más frecuentes a evitar ·4.1 - Inacción por posibles dificultades
·4.2 - Desconocimiento de la realidad
·4.3 - Inadecuado enfoque de la realidad
·4.4 - Inadecuado enfoque del tabaquismo
·4.5 - Inadecuada realización de las actuaciones
En los últimos años se han desarrollado diversas iniciativas para el desarrollo en políticas de empresas sin humo. Todas las instituciones europeas que han formulado estas políticas, o que han actuado como asesoras en su desarrollo, utilizan unos elementos comunes. Los siguientes apartados resumen aquellos elementos en los que la bibliografía recoge un mayor consenso sobre su necesidad.

La implantación de Espacios Sin Humo es una cuestión que en apariencia es fundamentalmente técnica: se basa en resultados científicos, se regula mediante mediciones contrastables, se implantan medidas coherentes…etc.

Sin embargo, aunque esta base técnica debe existir y es lo que subyace en todo el proyecto, la implantación de Espacios Sin Humo requiere una serie de habilidades para las que los técnicos –en concreto, los del mundo sanitario– no han sido habitualmente entrenados. Esto es especialmente relevante si la implantación se realiza por una entidad externa a la empresa.

Una empresa es un mundo con entidad propia que mantiene –mal que bien– un equilibrio propio. Cualquier intento de cambio puede ocasionar un cierto desequilibrio que, aunque transitorio, puede ser percibido por algún sector como amenazante. Se ajuste en mayor o menor grado a la realidad, esta percepción puede dificultar e impedir la consecución de los objetivos deseados.

Por este motivo, además de todo el componente técnico, lo que fundamentalmente se requiere para la implantación de Espacios Sin Humo son una serie de habilidades sociales básicas que permitan prevenir, diagnosticar y tratar las dificultades provenientes del “factor humano” de la empresa.

Lo más lógico para ello es acudir a los servicios propios de la empresa, que son quienes (habitualmente, no siempre) conocen mejor la dinámica interna de la empresa. Cuando sea conveniente o necesario acudir a servicios externos para cualquier tipo de asistencia médica o técnica medio-ambiental al respecto, lo normal es que ésta se apoye en los servicios propios de la empresa.

En definitiva, entre los errores a evitar se encuentra la falsa concepción de lo que es la implantación de una política de Espacios Sin Humo: es un problema con claras vertientes médico-clínicas, pero no es primariamente un problema sanitario; es un problema con repercusiones medioambientales precisas, pero la implantación no es un problema fundamentalmente medioambiental.
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